Los vampiros emocionales, son personas aparentemente normales, cordiales y atentas a las necesidades de los demás, pero con el paso del tiempo te vas dando cuenta que su presencia agota tu energía, tienes sensación de que absorben tus emociones y que tras un rato con ellos tu autoestima y tu positividad disminuyen significativamente. Son expertos en manipular tus emociones y contagiarte de rabia, ira y emociones negativas.

La mayoría de estas personas suelen mirar por ellas mismas en todo momento, suelen ser poco empáticas aunque demuestren lo contrario y utilizan todo lo que haya a su alrededor para beneficio propio. No reconocen sus errores e intentan maximizar los tuyos, manipulando la información que poseen ti para dañarte o desprestigiarte tanto a nivel laboral como social.

Son grandes profesionales en su trabajo y excelentes compañeros hasta que no sigues la senda marcada por ellos, es entonces cuando nos convertimos en presas y absorben todas nuestras emociones positivas y estado de ánimo, hasta vaciarnos.

Según el psicólogo Albert J. Bernstein, experto en la materia y autor del libro “Vampiros emocionales”, describe 5 tipos:

  • Antisocial: Son personas muy extrovertidas, simpáticas y que buscan continuamente la diversión y el refuerzo instantáneo de sus acciones. Son los mejores compañeros de fiestas y aventuras. No tienen dificultades para ser aceptados en grupos sociales y en seguida embaucan con sus encantos a los demás. Pero no suelen tener una red de amistad consistente ya que sólo son reconocidos como eso, buenos compañeros de fiestas y aventuras puntuales. No dan nada más a cambio.
  • Histriónico: Son personas que se autoengañan a sí mismas, no son capaces de aceptar sus errores y defectos. Suelen ofrecerse siempre para ayudar y se definen como cariñosas y buenas personas. Cuando algo no se hace a su manera se enfadan rápidamente y contraatacan hablando mal y criticando a su víctima, malinterpretando las conductas y verbalizaciones de la misma e intentando poner al resto en su contra. Si la persona afectada por las críticas le recrimina dicho comportamiento se hacen las víctimas y se consideran abusadas. Son los reyes y reinas del drama.
  • Narcisista: En definitiva se caracterizan por ser las mejores en cualquier habilidad, las más inteligentes o las que mejor realizan su trabajo o actividades. Tienden a rodearse de personas con bajas capacidades para sobresalir del grupo de iguales. Suelen dejar tareas sin terminar porque no son capaces de realizar actividades complejas pero siempre tienen una buena escusa para justificarse, normalmente siempre es “por culpa” de otro. Son buenos líderes, queridos y apreciados, ya que no les interesa rodearse de personas con capacidades superiores y hace saber a sus seguidores que es el/la mejor.
  • Obsesivo-compulsivo: La característica que mejor los define es el control de todo lo que haya a su alrededor y el orden, es lo que les crea seguridad y tranquilidad. Sólo en el caso de que alteremos su orden y esa necesidad de controlarlo todo es cuando atacan.
  • Paranoico: Para este tipo de personas todo tiene un significado oculto, todo se hace con segundas intenciones y cualquier cosa es motivo de desconfianza. Tienen dificultades para perdonar, son personas rencorosas y que tienden a vengarse.

A este tipo de personas nos las podemos encontrar en cualquier ámbito de nuestra vida, pueden ser nuestros vecinos, amigos o compañeros de trabajo. La solución es sencilla si son vecinos, no dar más confianza de la que nos interesa, si son amigos, distanciarnos de ellos, pero si son compañeros de trabajo, no podemos renunciar a nuestro puesto por un compañero “vampiro emocional”. A continuación se exponen una serie de estrategias que podemos llevar a cabo para que no absorban tus emociones positivas y tu buena autoestima.

  1. Observar y estar atento a las características anteriormente descritas, para así darnos cuenta si a nuestro alrededor hay alguna persona que nos vacíe emocionalmente.
  2. Una vez hemos localizado a algún “vampiro emocional” intentar marcar unos límites claros tanto de trabajo como de confianza. Tienen grandes habilidades para cruzar los límites sin que seamos conscientes de ellos. Debemos evitar dar demasiado, ser demasiado agradables y complacientes.
  3. Evitar dar información personal que pueda ser utilizada en nuestra contra o que pueda mostrar alguna debilidad. No hacer comentarios de otros compañeros, ni buenos ni malos, que aunque nos pueden resultar simples comentarios sin maldad o importancia, el “vampiro emocional” no dudará en utilizarlos para dejarnos en mal lugar, incluso añadiendo interpretaciones incorrectas que puedan afectar a nuestro entorno laboral.
  4. Cuando observe que no puede manipularte intentará enfadarte para que tú mismo/a explotes contra él/ella y a continuación poder hacerse la víctima y crear un drama de la situación. Quedando siempre de buenos y tú de malo. Antes de que eso ocurra utiliza técnicas de relajación o realiza una salida para despejarte.

Como buenos  manipuladores no tendrán sólo una víctima al acecho, es muy probable que se muestre como vampiro emocional y cause las mismas sensaciones a más de un compañero de trabajo, amigo o vecino.